Bilbao Bizkaia Maratón 2022

El pasado domingo tocó ponerse un dorsal especial, pues se trataba de participar en la primera maratón con más atletas. En el 2020, plena pandemia, hice una por mi cuenta una, aprovechando que se organizó una carrera virtual. Podéis leer sobre esa experiencia aquí. Considero que hacer una con más gente, con un reto oficial, voluntarios y toda la parafernalia, le da más importancia y se puede decir que es la primera oficial. Además, esta prueba tenía más motivos para ser especial. Mi hermana, tras ser madre hace 14 meses, decidió apuntarse y entrenar. Por esto, también, esta maratón adquiría más peso.

La prueba era nueva, con un recorrido diferente al que se hace habitualmente en la Night Maratón. Totalmente llana, empezando con un callejeo por Bilbao para después hacer una tirada larga hasta la playa de Ereaga en Getxo, volver hasta Bilbao para hacer un circuito de dos vueltas desde Deusto hasta el Puente de La Merced y acabar bajo el Puente de La Salve. A priori, un recorrido para disfrutar, sin desnivel. Solo la pega de tener que sufrir el viento en contra corriendo en paralelo a La Ría.

La idea era intentar acercarse a las 3h30′, es decir, hacerla a 5:00min/km. Hace dos semanas había hecho la Media Maratón de Irún a 4:40min/km. Aunque no tiene nada que ver, ese registro me daba motivos para ser optimista. Pero una maratón es otra historia. La semana previa hice una prueba de 30k a 5:05min/km tras hacer 120km de bici el día anterior, bien cargadito. Acabé contento con esa prueba.

Con los típicos nervios ya desde que desperté, un poco atacado y atenazado. Además, la prueba empezó con 30′ de retraso, lo que hizo que aumentaran los nervios pero, por otro lado, pude mear. Salí sin referencias, los cajones estaban liados porque salimos junto con los de la carrera de 10k. Las liebres de 3h45 y 3h30 salieron juntas, y eso me descolocó. No tenía intención de seguirlas, pero sí tenerlas de referencia. Fue un poco difícil controlar el ritmo callejeando por Bilbao junto con los de 10k, pasaban los kilómetros y el ritmo se acercaba más a 4:45 que a 5:00min/km. Pero no me puse nervioso.

Saliendo de Bilbao ya nos quedamos solos los locos de la maratón y fui empezando a hacerme una composición de lugar. Habían pasando los 10k, ver a familiares daba un pequeño chute. Los hice a en 49:09. Aproveché para tirar el chaleco, estaba claro que no iba a llover y me iba a sobrar. Fui estabilizando el ritmo entorno a los 4:58min/km, tenía buenas sensaciones y venía que iba recortando distancia con un pequeño grupo, al que alcancé sobre el km 20, estos 10km los hice en 49:18, prácticamente clavados a los primeros 10. Aproveché para saludar a David, un conocido de Logroño y me puse a su altura. No sé si me vino del todo bien correr con más gente, o es que el cuerpo empezó a protestar, pero la vuelta hasta Bilbao se me hizo un poco dura y fui bajando el ritmo. La idea era llegar al km 30 y hacer un control de daños. Estos 10km los hice en 50:46, se notaba el pequeño bajón.

La rodilla izquierda y los aductores protestaban, por lo que intenté ajustar la cadencia y postura lo mejor posible para reducir las molestias. Entrar a Bilbao me di un chute de energía y mejoré sensaciones, aunque el ritmo empezó a subir de los 5min/km. No obstante, no era preocupante, no tenía sensación de ir a desfallecer. No estaba para exhibiciones, pero sabía que no iba a acabar andando.

El giro en el Puente de La Merced me supo fatal, aunque me benefició saber por dónde andaba y tener claras las referencias. Despacito y buena letra, que se suele decir. Tomar referencias cortas e ir superándolas. Así llegué a Deusto y el giro, esta vez, supo mejor. Una recta y cruzar hasta meta. Justo me crucé con mi hermana, que tenía muy buena cara recién llegada a Bilbao. Eso me dio una alegría tremenda. En el cruce de El Puente del Arriaga vi las estrellas, no era ninguna pendiente escandalosa pero, al ser en subida, a esas alturas, hizo que doliera. Pero la meta estaba a la vista y eso ayuda mucho. Apretar los dientes para acabar los 42,195 en 3:34:24, ritmo de 5:06, los últimos 12km en 1h4′. Aunque por el cambio del recorrido de última hora la distancia real fue de 43km y 3:38:44.

Bilbao Bizkaia Marathon 2022

El bagaje que saco es muy positivo, me hubiera gustado haberme acertado algo más a las 3h30′, pero no me vuelvo loco. Una maratón es otra historia, no me he preparado específicamente para ella ya que los objetivos de la temporada son de triatlón, pero me quedo satisfecho. Y feliz por mi hermana también, que pudo acabarla luchando como una jabata.

Ahora a recuperar un poco y a seguir preparando los objetivos. La siguiente prueba, Zuia Du.

 

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