Cambio de año

Una vez pasadas todas las fiestas, me animo a escribir para compartir lo que ha sido para mí deportivamente el año 2021 y lo que está por venir en 2022. Pienso que echar la vista atrás es un buen ejercicio, saber lo que has hecho durante el año, sus partes positivas y negativas, y lo que quieres mejorar en el siguiente.

En cada temporada acostumbro a fijarme 2 objetivos prioritarios, se les puede llamar “A” (os dejo este artículo de Efecto Dorsal sobre cómo elegir los objetivos: https://efectodorsal.es/elegir-objetivos-ano/ ). En 2021 fueron el Half de Peñíscola y el Half de Bilbao. También participé en otro, el de Logroño, aunque no me lo marqué con un objetivo totalmente prioritario. También participé en otras pruebas, como fueron el duatlón de Zuia y el Sprint de Sestao. En total, 5 pruebas en 9 meses de temporada. No me gusta cargar mucho la temporada con pruebas, ni hacer por hacer, prefiero tener fines de semana libres para poder aprovechar también el tiempo libre con mi pareja y familia.

Otro objetivo, indirecto, fue aumentar la cantidad de halfs que podía hacer en una temporada. En 2020 debuté en la distancia y en 2021 quería dar un pequeño salto en la exigencia. Pasar de 1 a 3 creo que es para estar muy contento, además porque los 3 los hice con buenas sensaciones y mejorando registros.

Empezando con lo que peor sabor de boca me dejó, podría decir que fue Logroño. Encaré fatal la prueba, con una mentalidad regulera y eso me lastró. En el agua no disfruté nada, la bici fue un desastre. No conocía el recorrido, así que iba improvisando. Tuve un pequeño problema con el portabidón. Como dice Quequé, “todo mal”. Y la carrera a pie fue a 4 vueltas, lo cual me minó la moral. Además de pasarlo mal por el calor y algún fallo en la alimentación. Fueron un cúmulo de situaciones que, en definitiva, sirvieron de aprendizaje. Tampoco disfruté mucho en el sprint de Sestao. A pesar de nadar genial, no supe hacer bien la T1, fui rallado todo el sector de bici, y en la carrera no pude apretar todo lo que me hubiera gustado.

Quedé satisfecho con el Half de Bilbao, aunque con la espinita de haber apretado un poco más. Mis miedos me traicionaron. Nadé mejor que nunca, en la bici pequé de conservador y la carrera apreté demasiado tarde. Acabé con más gasolina de la que debería. Aún así, mejoré en 20 minutos el tiempo del año anterior, aunque es cierto que se corrió 1km menos.

Las mejores sensaciones fueron en el duatlón de Zuia y el Half de Peñíscola. Ambas pruebas las encaré con muchísimo respeto y nervios, pero conseguí acabarlas a tope y disfrutando, que es lo que busco siempre.

Más allá de las pruebas, creo importante destacar que he podido evolucionar como triatleta amateur. Noto que he mejorado notablemente en la natación. El trabajo de técnica y aumentar el volumen semanal, clave para esta mejoría. En bici, sin embargo, noto que no doy esa vuelta de tuerca necesaria. A pesar de cambiar de bici a una cabra, la evolución en la temporada la veo pequeña. Como en el colegio, “necesita mejorar” la posición aero. En la carrera, a poquitos, pero voy mejorando.

De cara a 2022, objetivos específicos claros a mejorar:

  • Posición aero
  • Técnica de carrera
  • Transiciones

Junto con la mejora intrínseca al trabajo diario, hay que ir puliendo detalles para dar un salto de calidad. La idea es que la mejora técnica me abra nuevos límites, de lo contrario corro el riesgo de estancarme y no poder evolucionar. Seguro que, de la mano de Efecto Dorsal, que me viene acompañando desde hace 3 temporadas, estaré en la mejor situación para poder afrontar estos retos.

Mejorando en estos aspectos y, siguiendo pico-pala con la constancia semanal, afrontaré las siguientes pruebas:

  • Marzo: Maratón de Bilbao. Nueva prueba, me hace ilusión conocerla y correr, por fin, una maratón con gente
  • Abril: Duatlón de Zuia. Repetimos, es una buenísima toma de referencia para ver cómo estoy, además de ser una prueba bonita y bien organizada
  • Mayo: Half de Pamplona. Hablan maravillas de esta prueba, además este año será Campeonato de España. Es una ciudad y una comunidad que me encanta, así que, ¡qué más se puede pedir!
  • Junio: Half de Logroño. Toca resarciarse de lo ocurrido en 2021
  • Julio: Alpe D’Huez Triathlon. Fin de temporada con el “más difícil todavía”. Aumento de distancia y lejos de casa. Todo un reto, el monstruo final.

Será una temporada más corta de lo habitual, ya que en septiembre tengo un objetivo aún mayor, y es que me caso 🙂 .

Por último, espero estar más activo en este año y compartir más pensamientos, vivencias y opiniones. Será una buena señal, sin duda.

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