Resumen de la fase trail

El pasado domingo acababa la fase trailera de la temporada, fase que había empezado a finales de septiembre tras acabar el half de Bilbao. Me gusta tener 2-3 meses en los que corro principalmente por el monte, sin mirar ritmos, solo con la intención de disfrutar un poco de la naturaleza y desconectar.

En esta fase he participado en 3 carreras, aumentando en cada una la dificultad. Empecé con la Ausartak Trail en Arrigorriaga. Era la 2ª vez que participaba en esta carrera, se trata de un trial de 18km con unos 1000m de desnivel, la mayoría en los primeros 11km. Se caracteriza por tener unas rampas muy muy duras, cercanas al 30% durante 500m, y el resto del perfil, variable. El recorrido es de dificultad media, no hay zonas en las que sea complicado subir o bajar, salvo una pequeña zona por un bosque en el que aparece la niebla y le suma cierto grado de dificultad. Acabé contento con el resultado, hice una carrera inteligente ya que no me quemé de inicio, y busqué darlo todo tras coronar la 2ª cima. Completé la carrera en 2:13:18, a un ritmo de 6:35min/km. Puesto 99 de 158.

El 2º Trail en el que participé fue la Bilbao Mountain Marathon, en la categoría de 21km. Me apetecía mucho participar, ya que era una carrera nueva y el recorrido pasaba por las zonas por las que corro y ando con la MTB. En este caso, se aumentaban los kilómetros y el desnivel, aunque la dificultad era menor. Prácticamente todo el desnivel se acumulaba en los primeros 8-9 kilómetros, hasta hacer cima en Ganeta. Después, toboganes con predominancia de bajadas. Llamativa la subida de Errestaleku, unos 600m al 40%, en la que hubo tirar de paciencia para no dispararse de pulsaciones. La idea fue controlar hasta Ganeta, después ir cogiendo sensaciones en los toboganes hasta el kilómetro 12 y, para acabar, buscar apretar todo lo posible en los últimos 8-10 kilómetros. De esta forma, intentaría también bajar el ritmo medio con respecto de la Ausartak. Sin embargo, me empezó a molestar la rodilla izquierda y no podía lanzarme del todo en las bajadas. Finalmente, acabé la carrera en 2:25:09 con un ritmo de 6:55. Puesto 77 de 194.

Para acabar la fase Trail, el pasado domingo 5 participé en la Etxebarri Xtrem, en la categoría de 35km, en la que se acumulaban unos 1700m de desnivel. Si ya de por si era exigente la prueba, hubo que sumarle que llevamos casi 20 días sin parar de llover en Bizkaia. El día amaneció desapacible, pero aún así fui para Etxebarri, con ropa de abrigo y con la idea de hacerlo lo mejor posible. Nunca había corrido tanta distancia en Trail y eso me daba muchísimo respeto. Decidí empezar conservador e ir cogiendo sensaciones poco a poco. Por el perfil, sabía que a partir del kilómetro 29 era todo descenso. Se podía pensar que la carrera “acabaría ahí”, aunque la realidad me dio un sopapo.

Rondando el kilómetro 5 ya me había perdido, llovía y no me estaba adaptando en absoluto. Estaba con ganas de irme a casa, empezaba a calcular en qué cruce me iba de vuelta a Etxebarri. No veía a nadie, no tenía ninguna referencia y pensaba que estaba muy lejos de cualquier grupo, ya que me había desviado en un cruce. En esa situación y, debido al viento, me cayó una piña en la cabeza. Fue tal el shock que me dio, que empecé a reírme como un loco. Si alguien lo escuchó, debió asustarse. Seguí corriendo (o intentándolo) hasta que, en el primer avituallamiento, vi a 3-4 participantes y me dio un subidón. Pensé que no estaba tan mal como pensaba. Poco a poco fui animándome, el barro, los charcos y los ríos de agua que caían empezaban a hacer gracia. Iba cogiendo confianza e iba recuperando posiciones.

Fui gestionando bien los geles y la hidratación, sin mirar mucho al reloj. Me dije a mí mismo que iría en modo avión. A la altura de Artxanda, alcancé un grupo de 3-4 personas con las que estuve intercambiando puestos y charla, eso hizo que ni me diera cuenta de que estábamos llegando al kilómetro 29. En este momento, cuando ya empezaba a visualizar la bajada, cayó una granizada tremenda. A pesar de taparme, el granizo caía de cara y llegaba a hacer daño en la nariz y ojos. Aún así, echamos 4 juramentos y empezamos a bajar.

La bajada no fue una fiesta, debido al granizo, estaba aún más resbaladizo. La rodilla izquierda empezaba a protestar y el frío no ayudaba a que notara menos el dolor. Así que, las cuestas más pronunciadas las bajaba prácticamente deslizándome. No iba tan mal, ya que la referencia que tenía apenas se escapaba. La llegada a meta se me hizo larga, pensaba que se llegaba por la misma zona que la carrera de 10k y perdí referencias. Pero ya había pasado lo peor y sabía que estaba cerca de meta. Al final, 5:14:55 de Trail pasado por agua, viento, granizo y barro, a un ritmo de 8:46min/km. Puesto 83 de 103.

Con este Trail pongo fin a una fase diferente de la temporada. A partir de ahora toca centrarse en la pretemporada de triatlón, seguir pico-pala para los objetivos del año 2022. Además de las pruebas objetivo, habrá que trabajar detalles específicos. Pero esto será motivo de otras publicaciones.

No tags 0 Comments 0

No Comments Yet.

What do you think?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *